domingo, 23 de noviembre de 2008
Vídeo de Lavezzi
jueves, 20 de noviembre de 2008
Rodrigo "La Joya" Palacio
Los jugadores argentinos suelen emigrar relativamente jóvenes. Europa es donde está el dinero y los clubes argentinos no dudan en vender a sus estrellas a las primeras de cambio. Sin embargo, hay excepciones. Una de ellas es Rodrigo Palacio, el delantero de 26 años de Boca Juniors. Lo ha conseguido todo: Libertadores, Copa y Recopa Sudamericana, jugar y marcar con la selección argentina, ligas nacionales, máximo goleador del Apertura... Y no es que haya pasado desapercibido para Europa, pues la Lazio y sobre todo el Barça han estado en muchas ocasiones a punto de ficharlo, pero por unas cosas u otras no se ha concretado la opción.
Antes de llegar a los grandes de Argentina estuvo probando con el Betis para el filial, el cual lo aceptó. Sin embargo, le surgió una oferta en Banfield y decidió volverse. Hay que destacar que tiene la doble nacionalidad hispano-argentina, valor añadido para que lo fichen algún equipo comunitario.
Como viene siendo costumbre, aquí os mostramos un video, y si queréis podéis entrar en una web dedicada al jugador.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Nacho Novo: el emigrante
domingo, 16 de noviembre de 2008
"Juande y el desamor" por John Carlin
Reproducimos por su interés el artículo de John Carlin que publica hoy El País, cuyo título es Juande y el desamor:
La de Juande Ramos es una triste historia de amor. Soñaba desde la niñez con los encantos del fútbol inglés. Bobby Charlton, ganador del Mundial de 1966 con Inglaterra, fue su primer ídolo. Pasaron los años y no le dejó de fascinar la pasión con la que se vivía el fútbol en el país donde se inventó. En los últimos años vio cómo la Premier League se volvía, además de fogosa, rica y hermosa y se decidió a conquistarla.
Lo logró. Se mudó a Londres y se unió al Tottenham. Fue un noviazgo de película. Apenas llegar, sacó al equipo cómodamente de las zonas de descenso y ganó la Carling Cup en el mítico -en su mítico- estadio de Wembley. Era como para un católico ferviente casarse en el Vaticano. Y el rival no fue cualquiera. Fue el poderoso Chelsea, equipo al que los fans del Tottenham habían mirado con celos durante años. La afición le inventó canciones, los jugadores le admiraban. Un amor más completo y armonioso era difícil de imaginar. Lo dijo Ramos: "Me quiero quedar muchos años más". Daba la impresión de que quería quedarse en Inglaterra hasta que la muerte lo separara.
Entonces, algo pasó que se puede explicar solo, como todo lo que tiene que ver con el amor o el fútbol, hasta cierto punto. Que un par de buenos jugadores le abandonaron en el verano; que a los demás no les gustó su espartano régimen dietético... Habría más, claro, pero la explicación definitiva no la tiene nadie. El vínculo mágico entre equipo y entrenador se quebró y el Tottenham acabó los primeros dos meses de la temporada anclado en el fondo de la tabla, desanimado e impotente.
Se separaron y apareció otro novio. Un personaje distinto a Ramos imposible de imaginar. Ramos es moreno y taciturno. Podría ser cura o monje de clausura. Harry Redknapp es rubio, rubicundo, campechano. Si no hubiera sido entrenador de fútbol, y en su día jugador, podría haber tenido una exitosa carrera como cómico o presentador de programas televisivos tipo Mira quién baila. Le gusta beber, le gusta apostar a los caballos. Una vez dijo de un jugador suyo muy guapo, por el que las chicas suspiraban: "No sé si jugarle o f.....le".
Redknapp se incorporó al Tottenham hace tres semanas. Ha sido un flechazo. Antes del partido de ayer contra el Fulham, el Tottenham había marcado 18 goles en los seis encuentros desde que llegó Redknapp, cinco de ellos victorias, dos contra el Liverpool de Rafa Benítez -al que quizá le habría gustado vengar el deshonor de su compatriota- en Liga y Copa.
De repente, el argumento de que la directiva falló a Ramos con las ventas y los fichajes del verano no sirve para nada. Y, aunque sea verdad que los jugadores no se esforzaron lo suficiente para salvar el pellejo a Ramos porque le habían dejado de querer, también es verdad que Ramos no supo cómo quererlos a ellos. Si los jugadores no lo dieron todo por él, el fracaso, a fin de cuentas, fue suyo. En eso consiste el trabajo de un entrenador.
La ironía es que ahora no es inconcebible, según los rumores, que Ramos caiga en brazos del Real Madrid. Lo cual le pondría al cuento un broche feliz... mientras dure. Pero siempre llevará en el corazón la huella de su desamor inglés.
viernes, 14 de noviembre de 2008
¿Qué crisis?

En la 'Casa Blanca' entran en pánico cada vez que pierden dos partidos seguidos, y la prensa madrileña se echa encima del equipo cada dos por tres. Eso sumado a una directiva tan susceptible e impulsiva como la que dirige Calderón (con su azote mediático Pedja Mijatovic) nos resulta un Real Madrid que a las primeras de cambio se encuentra sumido en una crisis.
Crisis, lo que se dice crisis, es la que tuvo el Valencia el año pasado, o el Atleti cuando bajó, o el Madrid el año que no se clasifica para la Champions. Pero hablar de crisis cuando sólo se ha caído eliminado en Copa me parece exagerado. Sobre todo, porque la Copa es un torneo menor, guste o no. Está configurado de tal forma que ni a los grandes ni a los "semi-grandes" les convenga ganarla. Expliquemos, no es que no les convenga ganarla, pero no les sale rentable sacrificar a sus jugadores en un torneo que da tan poco premio, más aún cuando el calendario está tan apretado.
Así pues, en el conjunto merengue ya se oyen voces de alarma. Es cierto que reciben muchos goles, muchos, sobre todo en casa. Que el Numancia, el Málaga y el Real Unión de Irún hayan metido nada menos que 3 cada uno en el Santiago Bernabeu suena a ridículo. Pero no es menos cierto que el Madrid mantiene sus opciones intactas en Liga y Champions; es más, en Liga lleva sin perder desde la primera jornada en La Coruña.
Llenen periódicos, señores de As y Marca, con las estrellas que van a venir a acabar con la crisis. Llenen periódicos, señores, haciendo leña del entrenador. Pero sepan que los llenan de humo, y nada más. Y no echen a Schuster ya, que tiempo habrá...
jueves, 13 de noviembre de 2008
El Real Unión se sube a las barbas del Madrid

El Real Unión tiró de orgullo y dejó en evidencia las carencias del conjunto de Schuster. El cabezazó de Eneko Romo, allá por el minuto 90, con el Madrid clasificado, enmudeció al Santiago Bernabéu, que veía como la Copa, una vez más, se volvía a esfumar. El equipo vasco, sin complejos, tuteó al Madrid y esculpió con letras de oro su hazaña en el torneo del KO. La afición madridista, eso si después de abroncar a sus jugadores por tal ridículo, no dudó en ovacionar al conjunto de Segunda B, que todavía vive en una nube.
El Madrid siempre estuvo condicionado por el resultado, por su horrible defensa y por la escasa ambición de un equipo en el que sólo unos pocos jugadores defendieron la camiseta y dieron la cara. El tortazo que le propinó el real Unión fue de los que hacen historia y dejan en la cuerda floja al entrenador de un equipo adormecido. Los de Schuster estuvieron dos veces por detrás en el marcador, se confiaron en el momento en que aseguraron la prórroga y mas tarde, con el gol de Romo se quedaron sin tiempo de reacción final.
lunes, 10 de noviembre de 2008
Trifulca en Bolivia entre la policía y jugadores del Aurora

El fútbol a veces no es sólo fútbol. Y aunque aquí no solemos dedicarnos a hablar de esta otra cara del fútbol, hay veces en las que se hace muy necesario denunciar lo que pasa en el mundo.
En Bolivia, se enfrentaban el actual campeón Aurora contra el Wilstermann. Pues bien, el encuentro se convirtió en una auténtica batalla cuando los jugadores celestes se enfrentaron a golpes con la policía, que llegó a emplear gases lacrimógenos.
Las imágenes que se han difundido por televisión muestran a varios jugadores del Aurora tirados por el suelo, afectados por los gases. También a su portero, Silvio Dulcic, golpeando con el palo del banderín del córner a los agentes, por lo que fue expulsado en la reanudación.
La reyerta comenzó cuando una decena de agentes intentaron sacar a empujones a Eduardo Centeno del Aurora, que había sido expulsado, lo que provocó que sus compañeros salieran en su defensa y se enfrentaran a golpes con la policía.